Esta moda comenzó en los Estados Unidos, significa ensuciar, mojar o dañar el vestido de la novia. Allá las novias que tradicionalmente compran su vestido no tienen miedo de esto en la hora del Estudio Fotográfico. Existen otras novias que para no correr el riesgo de dañar el vestido, compran o alquilan otro más liviano sólo para el Estudio.
El propósito de Trash the Dress es realizar un Estudio Fotográfico días después del Matrimonio.

Generalmente es realizado en escenarios inusitados, proporcionando fotos divertidas y románticas… caminando y corriendo en bosques, acostados o rodando en la arena de la playa, abrazados, dándose besos y caricias en una Cascada.. entre otras.
Las fotos de Trash the Dress pueden ser presentadas en un Álbum separado, complementando el Álbum del Matrimonio